, de mediados del XVI.
A continuación se abre la portada neoclásica de la Puerta Llana. Es la única de la catedral que está a nivel del suelo. Por allí sale el carro de la Custodia para la procesión del Corpus Christi por esa razón. Actualmente es la entrada para los turistas.
¡Qué decir del interior de la catedral!
Pues eso, verla.
Yo aconsejaría a los visitantes que deseen disfrutar que la vean a cachitos, en sucesivas visitas y a distintas horas. Aunque no es famosa por sus vidrieras, las tiene buenas. Igual ocurre con las rejas que no son buenas, sino buenísimas.
Personalmente recomiendo que se vean con detenimiento las capillas de la nave de la derecha. Son las más antiguas y contienen retablos y rejas estupendas, por no decir las sepulturas, entre ellas la de Fernando Gudiel, con un magnífico panel de yesería que tal vez les recuerde lo visto en la capilla de San Jerónimo.
Y después de visitar la catedral, o siguiendo con el camino, llegamos a la plaza del Ayuntamiento. Y aquí detenemos nuestro paseo, que volveremos a retomar en otro momento, para disfrutar con detenimiento de este espacio tan singular.
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